Con persistente devoción
alimento con religión,
el sutil recuerdo
de tus labios, tu pasión...
En luz de luna, luz de amor
en sueños míos, recorro yo
los sinuosos trayectos
de tu cuerpo, tu calor...
Como fiel alumno, admirador
en noche y día estudio yo
la fórmula exquisita
de tu vida, tu sabor...
Pobre enfermo, adicto soy
a tus pechos, tus muslos,
tus ojos, tus frutos,
y tu carne dulce deseo hoy...
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Un pequeño experimento matutino... con 4 litros de cerveza encima.
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