Con persistente devoción
alimento con religión,
el sutil recuerdo
de tus labios, tu pasión...
En luz de luna, luz de amor
en sueños míos, recorro yo
los sinuosos trayectos
de tu cuerpo, tu calor...
Como fiel alumno, admirador
en noche y día estudio yo
la fórmula exquisita
de tu vida, tu sabor...
Pobre enfermo, adicto soy
a tus pechos, tus muslos,
tus ojos, tus frutos,
y tu carne dulce deseo hoy...
sábado, 28 de mayo de 2011
viernes, 4 de diciembre de 2009
Sonríe, con toda esa energía y dulzura que te caracteriza, con todo ese brillo y calor que irradias, con toda esa suavidad y ternura que evocas... Sonríe, bello sol, con la esperanza de mañana ser mi luz; sonríe, oscuro mar, con el sueño de algún día bañarme en tu sal... Sonríe, eterno amor, pues la vida sin tu sonrisa es como mi existencia sin ti: una contradicción.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Verde
Vida, tócame, siente mis vellos rozar tus labios, siente mi sudor en tus pechos, siente mi saliva en tus muslos. Vida, siénteme, pálpame con suavidad y ternura, asfixiame con tus besos, mátame, ¡esclavízame, vida!, átame a las cadenas de tu locura, convierte mis días en tortura, conviértete en mía, en mis adentros perteneces, no busques más, no existe más. Vida, siempre te llevo, en mi alma y en mi sangre, en la memoria de mi piel, tatuada en mis yemas, en mi lengua, en mi boca, donde nada tu sabor a miel.
lunes, 19 de octubre de 2009
Sialo
No puedo evitar sentir tu esencia en mis sábanas. La madrugada me tortura con tus memorias, forzando que mis poros emanen calurosas lágrimas, haciendo que mis pulmones exhalen adictivos fragmentos de tu perfume que hoy vive dentro de mí, que hoy me hace enloquecer por tí.
...
...
miércoles, 14 de octubre de 2009
Commemoro
Tus labios y los míos, guerreros de una lucha sin final, mártires de una tortura desesperada. Llegan hasta el límite de la existencia y regresan a la realidad, a nuestra verdad, siempre juntos, siempre en contacto, como avispas en un baile de lujuria, como amantes en una tumba de ternura.
Tus labios sin los míos, carecen de vivir, ausentes del sentir, mudos sin gemir... Sólo juntos, entre espinas y espadas, entre llamas y tormentas, logran persistir.
Ahora, tú mi vida, mi miel, mi luz y mi amor, regrésame tus labios, que los míos mueren sin tu sabor.
Tus labios sin los míos, carecen de vivir, ausentes del sentir, mudos sin gemir... Sólo juntos, entre espinas y espadas, entre llamas y tormentas, logran persistir.
Ahora, tú mi vida, mi miel, mi luz y mi amor, regrésame tus labios, que los míos mueren sin tu sabor.
lunes, 5 de octubre de 2009
Ara bucalis
Moviste mi dedo índice entre tu lengua y tu paladar, tus dientes me pellizcaban tiernamente, como tratando de despertar pequeñas chispas de dolor que generaran minúsculos movimientos en mis tendones digitales. De repente creaste un vacío, y mi sangre se estancaba en los capilares de mis yemas, aumentando la temperatura de tu saliva, invocando un eritema en mi de por sí ya rosada piel. Todo esto lo hacías con ambos ojos cerrados, concentrándote en tratar de apagar tu adicción con los movimientos de tus labios, con las caricias de tu lengua, con los espasmos de tu garganta.
Tu boca y yo eramos uno mismo, compartíamos la misma locura, la misma electricidad, el mismo, inmenso y asfixiante placer.
Tu boca y yo eramos uno mismo, compartíamos la misma locura, la misma electricidad, el mismo, inmenso y asfixiante placer.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Parestesias
Me acerqué despacio. Permanecías inclinada, inmóvil, esperando mi tacto, con los vellos de tu frágil piel erizados, y tus gruesos labios abiertos buscando en el tibio aire de la habitación un toque del sabor de mis besos.
Te tomé despacio pero con fuerza, de manera intensa pero tierna...
Respondiste exhalando e inhalando con rapidez, tus ojos perdidos en el eclipse de tus párpados.
Tu cuerpo ahora era mío, tu piel, tus cabellos, tus mejillas, tus curvas se movían con un lento y harmónico ritmo a la vez que cantaban mi nombre con rimas de sed... sed de amor.
Te tomé despacio pero con fuerza, de manera intensa pero tierna...
Respondiste exhalando e inhalando con rapidez, tus ojos perdidos en el eclipse de tus párpados.
Tu cuerpo ahora era mío, tu piel, tus cabellos, tus mejillas, tus curvas se movían con un lento y harmónico ritmo a la vez que cantaban mi nombre con rimas de sed... sed de amor.
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